ÓRBITA

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Por Jorge Fernández Era ()
La Habana.- —«Todo empezó en 1959».
—¿Vas a empezar un cuento?
—Lo leí ayer en el videomaping del acto de Santiago.
—Parece que hubo su problemita con el audio. Fíjate que en el Noticiero, y solo unos minutos después, repitieron las alocuciones de Raúl y de Miguel como para que la gente se las aprendiera.
—Y para demostrar que «los hombres y las mujeres de esta isla son de corteza dura».
—Sobre todo ahora, en que se cumple la premonitoria frase del Comandante («aquella noche que la Revolución iluminó con su triunfo, como si el Sol no se hubiera escondido ese día») de que en lo adelante todo iba a ser más difícil.
—Ha sido descomunal el esfuerzo con que la han superado.
—Sobrecumplimiento es dispararse dos discursos en una misma velada.
—Es parte del «adecuado aseguramiento político integral, diseñado al detalle», pues «vamos a avanzar en 2024, porque la Revolución siempre ha sido luz aun después de la noche más oscura».
—Tras los apagones.
—«Tenemos que buscar que el tránsito del 2023 al 2024 sea un tránsito de esperanza, sea un tránsito de realizaciones».
—Con la luz del semáforo siempre en rojo.
—Ellos, «ajenos al autoritarismo y a las imposiciones», han dictado medidas cuyo «interés es buscar más bienestar de la población, buscar más desarrollo del país, no es molestar a nadie ni poner la situación más mala».
—Allá los que se molesten y piensen que se pondrá peor. No les pondrán la verde.
—Nos han convocado «a salvar la dignidad del futuro, evitando el error y empeñados en el acierto».
—Si salvaran su dignidad para el futuro, no estarían tan obcecados en evitar el acierto y empeñarse en el error.
—Están «puestos en función de resultados positivos inmediatos, conscientes de que lo que hagamos tarde ya no será útil».
—El concepto de tardanza se ha ido adecuando a la inutilidad del transporte. Un «resultado positivo inmediato» puede ser el que se logre dentro de sesenta y cinco años.
—Será para esa fecha que «quienes, por insuficiente capacidad, falta de preparación o simplemente por haberse cansado, no estén a la altura que exige el momento», cedan «su puesto a otro compañero o compañera dispuesto a asumir la tarea».
—Hoy es menester dejar el Gobierno intacto. La insuficiente capacidad y la falta de preparación no va con ellos. Todavía «pueden».
—«El concepto mismo de poder asumió una dimensión nueva cuando la política dejó de ser feudo de una élite y todo el pueblo se convirtió en protagonista de su destino».
—Hermoso destino el de «entrarle al 2024 con toda la pasión y la alegría que necesita y merece la gran tarea de cambiar todo lo que deba ser cambiado». Nos llaman a defenestrarlos jubilosamente.
—«Hemos de remontarnos a aquel Hatuey rebelde quemado vivo en la hoguera», ha dicho el órgano de la juventud taína.
—No hay que llegar a tanto. El artículo habla más bien «de cuando comenzó el sueño».
—Como si el tiempo no pasara. «Los mambises seguirán entrando en Santiago».
—Para encontrarse que buena parte de la población ha adoptado la ciudadanía española.
—En las lomas se quedará Canel, quien ha afirmado que «el 2023 termina y es como si llegáramos a la cima de una montaña muy alta».
—«Avanzando hacia un confín sideral». Ya lo dijo Ronquillo, el de la Upec: tres de las «dimensiones definitorias de la vanguardia revolucionaria» son «la mística, la institucional y la rectificativa». El presidente busca desde el Turquino la altura necesaria para, con «una nueva fe, un hálito, un encanto misterioso, una ilusión que se expandió relampagueantemente», tomar órbita sin despegue, no aterrizar jamás y dar vueltas y más vueltas sobre el mismo eje.