ALINA BÁRBARA, LAS APUESTAS Y NOSOTROS

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Por Javier Bobadilla
La Habana.- En la vida todo es una apuesta. Hay quien apuesta dinero, hay quien apuesta tiempo. Puedes jugarte la salud, la credibilidad, la estima, el honor, la felicidad. Puedes poner la vida encima de la mesa, junto con las cartas. Todo el mundo en la mesa de juego te mirará asombrado, pero segundos después el juego va a continuar. Es tu apuesta, es tu decisión.
Hay una elegante etiqueta y una fría crueldad en la mesa de juego. Se reconoce la valentía, y se hace pagar caro el error.
Yo nunca he sido del tipo apostador. Sabiendo que es inevitable, juego al seguro, apuesto poco y no confío en la suerte.
Porque les repito, apostar es inevitable. El día en que no toman acción, el día que se quedan callados sin decir lo que había que decir, también están apostando algo, generalmente más valioso que aquello que no quieren apostar, y probabilísticamente lo van a perder.
Alina Bárbara pone una apuesta sobre la mesa. No pienso entrar en detalles. Abogados que merecen todo mi respeto lo han hecho ya. Alina también publica una declaración que explica lo que piensa hacer, y porqué. Pueden verla en esta dirección:
Van a necesitar VPN. La página está bloqueda para el pueblo de Cuba. Si alguien lo necesita, yo tengo una copia que puedo enviarle.
Porque, por supuesto, yo no estaría hablando de hacer una apuesta sin decir a qué se está apostando. Es su apuesta, es su decisión. Y yo quiero que tú también apuestes, pero es tu decisión, también. La apuesta es grande, Alina se juega su libertad a unas cartas que todavía no ha visto.
¿Es irreflexiva? ¿Es temeraria? ¿Está cometiendo un error? ¿Se acuerdan de aquella mujer negra que un día no se levantó del asiento de la guagua? Rosa Parks tampoco sabía las cartas que tenía. El juego es así. Las reglas son así. La incertidumbre es total, pero apuesta uno y ganan muchos
¿Me hablaban hace unos días de sumar, no restar? ¿Me decían que la unión y la división?
Ok. La unión es aquí. La apuesta es por el que se lo está jugando todo. Porque te repito, la apuesta es inevitable, pero el Qué y el Por Qué es tu decisión.
En esta página de Facebook encontrarán la actualización periódica de la lista de los que apoyan a Alina. Mi nombre está en esa lista, a mucha honra.
Escribiendo a este correo tu nombre, apellidos y ocupación, puedes también apoyar a Alina. Puedes creerme o no, pero hay honor en esto.
justicialinab@gmail.com
¿Que las cartas siempre están marcadas? ¿Que ya se sabe quien va a ganar sin haber jugado?
Yo no sé de leyes. Las leyes las escribe el hombre en un papel. Yo sé de probabilidades, y las probabilidades están escritas en el tejido mismo del Universo, y no hay mano humana capaz de borrarlas.
Después de hacer las apuestas, las cartas deciden el juego, y en este juego, las cartas de Alina Bárbara somos nosotros.