EL FÚTBOL, GIGHIA, TRAICIÓN A URUGUAY

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Por Renay Chinea (Especial para El Vigía de Cuba)

Barcelona.- La FIFA es quizás el organismo de entretenimiento más famoso del mundo fuera de HOLLYWOOD! Suele ser una institución aviesa, errática y verdaderamente superficial. Un concurso de belleza municipal en Sudamérica es más serio…! Pero siempre se supo que el balompié fue lo más importante, de las cosas sin importancia del universo, como dijo el Dr. Sócrates, aquel genio de pie pequeño y estatura grande, que soñaba con ver a Brasil feliz y libre y campeón.
Me da risa la gente que se toma el fútbol en serio. El futbol, es el invento que se le ocurrió a Dios, para mentarle la madre al otro y no terminar en un calabozo. Para no tomarse nada en serio. Para rellenar los días con algo que no es seriedad, responsabilidad ni trabajo. Es el modo de pelearnos con el amigo con el cual coincides en todo lo otro que es lo importante! Es aburrido coincidir en todo…! Solo debería de servir para que el perdedor invite a cervezas.
Mis amigos y yo somos hasta del mismo grupo sanguíneo incluido el Rh. Así que si son del Madrid, les digo “Merengutanes”… —ese nombrete me encanta—. Y ellos me sueltan “Culerdo”… que es verdaderamente un horror! Porque los nombretes en el fútbol, son todo un género literario. Maladroga, Cristiano Penaldo, Ficticious… Satan Ibrahimovic,… y si pasamos a los clubes, sus nombres, apodos y memorabilia, estaríamos reeditando la historia universal de la infamia, de borges, esta vez todo en minúsculas.
Newells Old Boys, en Rosario, que junto al Barça, blasona de ser el equipo de los dos más grandes: Messi y Maradona, carga en positivo, con el apelativo de Leprosos, por un partido benéfico que jugó ante la negativa del archienemigo Rosario Central hace muchos años. En negativo el mote de NOB, es “Pecho frío”. Los de Central, son Canallas, pero un buen día a alguien se le ocurrió en la grada, llevar una gran bocina, para animar a los Oriazules, y logró lo contrario: los de NOB les llaman “Sin aliento”… abreviado en “sinas” lo cual es el modo más peyorativo de llamar a una hinchada en Argentina. Los de Boca, tenían que cruzar las nieblas del Riachuelo para llegar a la Bombonera en botes y en lugar de boteros, los de River le han puesto “bosteros”… por bostas, gente que acarrea mierda de ganado.
La última vez que estuve en Montevideo con mis dos niños me fui al famoso Estadio Centenario, donde la República Oriental ganó a Argentina el primer Mundial allá por 1930. Es importante que se sepa cuán importantes son las cosas sin importancia! El Coloso de Parque Batlle es el único monumento histórico del fútbol mundial…!
Cuenta Valdano: “Obdulio Varela, capitán uruguayo, empezó a tejer su leyenda el sábado 15 de julio de 1950, víspera de la final. En primera, a ocho columnas, el diario “O Mundo” titulaba bajo una gran foto del equipo brasileño: «Éstos son los campeones del mundo». Manuel Caballero, cónsul honorario de Uruguay en Brasil, compró más de veinte periódicos, los repartió entre los jugadores antes del almuerzo y hurgó con el puñal: Mi pésame, los señores ya están vencidos.
“Obdulio Varela se encerró en el baño que el hotel Paysandú tenía reservado para los jugadores uruguayos y muy serio, delante de sus compañeros, se puso a orinar sobre el inconsiderado diario.”
En el centro de un gran salón, a la entrada, está la estatua en bronce de Alcides Ghiggia…! Tomé la cámara y le dije a Pipo: éntrale duro a abajo…! El pequeño gigante en bronce, no pareció inmutarse: se quedó inmóvil sin notar el ataque a la pierna de apoyo de aquel niño que ahora rebotaba con cara de pícaro en el suelo.
Antes de la gesta de Maradona contra los ingleses. Antes de la copa América que le ganó Messi a Neymar y que fue cantada hasta el hartazgo en una canción, existió el Maracanazo: en 1950, ante más de 150 mil expectadores el fútbol vio a David ganarle a pedradas a Goliat.
Unas colinas más allá, se oyó la voz del Cristo Redentor: Recuerda que un empate os hará campeones, oh Brasil… y la canariña tomó el toro por los cuernos en la 2da parte, con un gol en el minuto 6. Acto seguido se fue Ghiggia en el 21, por derecha, lejos del área. Había una línea recta hasta la puerta, pero el balón y los sueños son curvos: lanzó la bola hasta las botas de Schiaffino que emparejó.
Está en la Biblia: lo que haz de hacer hazlo pronto, dijo Jesús. Y Ghiggia volvió a escuchar: En el minuto 34 de la segunda parte, entró en el área entre el marasmo amazónico de los defensas. Era ya una fiesta todo Brasil. Dormían las picañas bajo una nieve de sal, sobre el lecho de carbón. Las batucadas del Nordeste repicaban hasta el sur. Los sueños seguían curvos, pero la línea recta guiaba el balón tras los talones del arquero de Brasil, con su paso en falso y ojos de Jaguar. Barbosa esperaba un centro otra vez. Ghiggia amagó pase y decidió a puerta. El balón perforó las redes y ganó Uruguay: hubo suicidios, llantos y dolor.
Pipo, con sus piernas enredadas en el bronce convertido en oro por los emocionados que frotan las botas más prodigiosas que ha dado el Uruguay, preguntó:
— Pero quien es, Papá…?
— Es el gran Alcides Eduardo Ghiggia.! Verás que en el 2030 saltará a ese prado verde que ves aquí tras los cristales y hará a mucha gente llorar..!
Tras los vidrios, unas pequeñas excavadoras cambiaban el césped con la esperanza de que allí se juegue la final del 2030..
—Aquí te voy a traer. Ese año harás 20—le dije.
Era el 2017 y una mañana soleada del otoño austral. Habíamos desayunado con chivito en el hotel. Hoy, me entero que al Uruguay la FIFA le ha birlado la Final de ese Mundial. El Centenario no celebrará cien. En las paredes, unos carteles recuerdan que no se qué boxeador cubano se hizo célebre allí. Al salir, vimos como la cara de la estatua de Ghiggia sigue gritando su gol, con esa picardía de quienes ganan mientras otros lloran, mientras otros pierden.
Hoy, se ha consumado la decisión: lo más significante de las cosas insignificantes ha traicionado al Uruguay. Al salir, nos volvimos por última vez. La estatua de Ghiggia es diminuta y corriente. Pero hay en su rostro broncineo una mueca que transmite decepción: David no ha podido ganarle esta vez a Goliat…!