¿ALGUIEN SE PREOCUPA PORQUE BARACOA ESTÁ AISLADA?

0
87

Por Anette Espinosa
La Habana.- Luis Cristóbal Medina Acosta se graduó, como yo, en la Facultad de Periodismo de la Universidad de La Habana, pero a diferencia de otros de su grupo, él tomó el camino del turismo y se convirtió en guía para los extranjeros que visitaban la isla. Un día lo veías en Varadero, otro en Cienfuegos, después en La Habana, incluso hasta en Baracoa.
La llamada Ciudad Primada de Cuba lo marcó para siempre, al extremo de que habitualmente proponía a los excursionistas darse una vuelta por aquel lugar, para admirar La Farola, sus bellezas naturales, los ríos que rodean a la más antigua de las ciudades fundadas por los españoles en Cuba, un lugar con un clima y unos parajes únicos en la isla.
Hace unos días, Luis Cristóbal, hizo público un post en su muro de Facebook: «Han aislado a Baracoa ( Guantánamo) con el resto de la isla de CUBA. Le han quitado todas los medios de transportación oficial y pública que mantenían a la Primada de Cuba en contacto con el resto de CUBA: ni Viazul, ni ómnibus nacionales, ni cubana de aviación. ¿Cómo desarrollar Cuba, aislando a la Primada?».
Se los he copiado textualmente, porque me asombra que alguien que conozca tan bien el país se haga esas preguntas, como si fuera Baracoa el único sitio de Cuba que ha quedado aislado, él único a donde no llegan ómnibus, trenes o camiones, incluso aviones.
Hay lugares en Cuba donde entra un transporte el martes, y regresa otro el viernes, por ejemplo. Y no se trata de una guagua de Ómnibus Nacionales, sino de una de más de 40 años de explotación, que llega de la cabecera municipal, ubicada a poco más de 15 kilómetros.
Hay niños que van a la secundaria en coches de caballos, o en tractores, o que tienen que quedarse en casa de familiares de lunes a viernes para poder tomar las clases de séptimo a noveno grados, o las de preuniversitario, porque allí no entra transporte alguno, por allí no pasa nada.
Baracoa es un lugar más. Uno de esos pueblos apartados que se quedó sin transporte, porque en Cuba no hay ómnibus, no hay trenes, no hay taxis, más allá de alguno que te encuentras en la capital o en las cabeceras provinciales, y que cobran por un viaje a cualquier lugar, de solo unos kilómetros, más de lo que puede ganar un médico en un mes de trabajo.
Incluso, para ir a la Isla de la Juventud, a pesar de un catamarán nuevo, el viaje es una odisea total, mucho más de lo que era antes, porque obligan a los pasajeros a estar muchas horas antes, y a no salir del barco una vez que llega al puerto, en el trayecto de Gerona a Batabanó.
Luego hay que escuchar, o leer, que en la capital solo funciona el 50 por ciento del parque de ómnibus, pero cuando los dirigentes dicen eso jamás dan una referencia, porque ese 50 por ciento puede ser la mitad de los que funcionaban hace un año, que a la vez era la cuarta parte de los que trabajaban en 2018, o un cinco por ciento de los que transitaban por La Habana en 1990, poco antes de que el país cayera en la más grande crisis de su historia, la cual llega hasta el presente.
Para manipular, mentir y engañar, los medios del gobierno y los dirigentes son expertos, y siempre habrá alguno, como Luis Cristóbal, que muestre su asombro por una situación puntual, porque la fe en el sistema les impide ver lo que está ocurriendo verdaderamente en el país.
No solo Baracoa esta incomunicada. Cuba estera está sin comunicación, y si vives en La Habana y se te muere un familiar en el interior y no tienes cientos de miles de pesos para pagar a alguien, a quien tienes hasta que comprarle la gasolina, es mejor que le digas a los parientes que no esperen por ti, porque llegar al lugar te puede salir tan caro y tan demorado como ir a Australia (y no el antiguo central de Jaguey Grande, sino el continente).
Así que, amigo Luis, no se asombre usted ni se preocupe por lo de Baracoa. La Primada de Cuba es solo un pedacito más del país que ha quedado aislado de todo, sobre todo del futuro.