Fernando Pérez, la vida no solo es silbar

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Por Pablo Alfonso

Santiago.- Ian Padrón acaba de bajar a Fernando Pérez del pedestal donde él y cientos de miles de cubanos lo teníamos.

Todo sucedió durante una reunión de cineastas cubanos para solidarizarse con la última censura ocurrida en Cuba a un miembro del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC).

Se trata del Documental La Habana de Fito (2022), del realizador Juan Pin Vilar, que debió proyectarse en la Jam Session audiovisual, que organiza la Cátedra del Performer del colectivo teatral habanero El Ciervo Encantado.

La negativa de la exhibición del audiovisual motivó a los cineastas cubanos a reunirse. Pero ¡qué cómico!, los que se reúnen para criticar la censura, caen en lo mismo. Censuran a otro cineasta, a Ian Padrón. Claro, Ian radica en Estados Unidos y no aplaude a la cúpula que desgobierna Cuba.

El hermano de Elpidio Valdés pidió la palabra vía Internet. Apenas comenzó a relatar sobre la censura sufrida a una de sus obras, el documental Fuera de Liga, varios de los presentes lo pararon en seco. Le dijeron que no era una reunión para tratar temas personales.

Lo más lastimoso de todo fue escuchar al propio Fernando Pérez, el realizador cubano vivo más importante, decirle a Padrón que ese encuentro no era para hablar de temas personales.

Fernando Pérez se dejó utilizar. Amordazó a Ian para que no contara sobre la censura y agresión física que sufrió por parte de Jorge Luis Sánchez, presente en el encuentro, quien fuera presidente de la muestra de cine joven.

Jorge Luis gozó de impunidad, a pesar de haber agredido a Ian Padrón en las propias instalaciones del ICAIC. Nadie denunció uno de los episodios más tristes de la cultura cubana. Todo lo contrario, lo premiaron dándole presupuesto para realizar su película sobre Benny Moré.

En cambio, Ian Padrón tuvo que esperar cinco años para que su obra viera la luz. A dos décadas de aquellos, del vituperio y agresión sufridos, Ian vuelve a ser objeto de censura, esta vez por el propio Fernando Pérez, que ya no es San Fernando.

Es hora de que los cineastas cubanos le pongan rostro a hechos como estos, que no piensen más con la barriga y se enfrenten al sistema, el verdadero censor.

Es hora que Fernando ofrezca disculpas a Ian. Fernando Pérez: ¡es hora de hablar, la vida no es solo silbar!