
Incendio en instalación azucarera de Manzanillo deja cinco heridos y reaviva alerta sobre seguridad
Manzanillo.- Un incendio ocurrido la noche del sábado en la UEB Talleres y Desmonte de la Empresa de Azutecnia, conocida como T22 y vinculada al Grupo Azucarero AZCUBA, dejó cinco personas lesionadas, dos de las cuales permanecen hospitalizadas, informaron medios oficiales de la provincia de Granma. El fuego quedó extinguido tras varias horas de trabajo intenso por parte de bomberos y efectivos de apoyo.
Según la información divulgada por medios oficialistas, Hermes Soria Romero, de 47 años, permanece en estado crítico con quemaduras en el 31 % de su cuerpo. Luis Roberto Tamayo Cedeño, de 36 años, continúa hospitalizado en estado grave con quemaduras en el 16 % de su cuerpo. Pedro Manuel Depara Ramos, de 22 años; Blas Sosa Vázquez, de 66; y Ernesto Espinosa Leyva, de 59 años, recibieron el alta médica y continuarán bajo seguimiento.

De acuerdo con los datos difundidos, el fuego se desató cuando se abrió un isocontenedor que contenía recipientes de combustible en las instalaciones de la UEB Talleres y Desmonte, perteneciente a AZUTECNIA. En las labores para extinguir las llamas participaron bomberos del Comando de Manzanillo y del aeropuerto, junto a otros efectivos y residentes de la comunidad, quienes colaboraron proporcionando agua y apoyo durante la emergencia.
Dirán que fue un accidente… como siempre
El siniestro ocurre en un contexto de preocupación por el almacenamiento y manipulación de combustibles en Cuba. Desde que comenzó la importación de isotanques, el combustible se comercializa como un producto más del agro, mientras se denuncia su almacenamiento en sótanos de edificios, viviendas, patios, solares e incluso naves estatales arrendadas, muchas veces sin las rigurosas medidas de seguridad que anteriormente exigía el Cuerpo de Bomberos. La manipulación de combustibles en lugares que no reúnen las condiciones adecuadas representa un peligro para quienes trabajan allí y para toda la comunidad.

Hasta el momento, la información disponible no precisa las causas definitivas del incendio ni confirma si existe una investigación oficial en curso. Tampoco se ha informado si se estaban cumpliendo todas las medidas de prevención en las instalaciones de T22 ni si se investigarán las circunstancias del siniestro y las posibles responsabilidades. Las autoridades no han emitido declaraciones adicionales sobre el estado de los heridos ni sobre el origen del fuego.
La comunidad de Manzanillo y las autoridades locales han expresado su solidaridad con los lesionados y sus familiares, y han deseado una pronta recuperación para todos, especialmente para quienes continúan hospitalizados en estado grave y crítico. El incidente vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de revisar los controles, las condiciones de almacenamiento y el cumplimiento de las normas de seguridad. «Las vidas humanas deben estar por encima de cualquier negocio», señaló la información divulgada, que insistió en que la prevención y la seguridad no pueden convertirse en asuntos secundarios.



















