
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, dimite por la crisis del Banco Ueno
Redacción Internacional
Asunción.- El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su dimisión este jueves tras la intervención del Banco Ueno, una crisis de liquidez que ha dejado temporalmente a millones de depositantes, incluidos pensionistas, sin acceso a su dinero y que desató un pedido de juicio político en su contra.
La decisión se produjo después de que el Banco Central de Paraguay (BCP) interviniera el martes el Ueno Bank, una de las entidades más populares del país con 2,9 millones de clientes —casi la mitad de la población—, al detectar una insuficiencia en su índice de solvencia por debajo del 50% del mínimo requerido. La medida supuso la suspensión total de sus servicios y el cierre de sucursales, lo que dejó a los ahorristas sin posibilidad de gestionar o retirar sus recursos.
Peña, quien fue accionista de Ueno Holding hasta marzo de 2025, enfrentaba un conflicto de intereses que la oposición utilizó como argumento central para impulsar el juicio político. El libelo acusatorio, presentado por 35 diputados, también señalaba el nombramiento de Carlos Carvallo —expresidente de Financiera Ueno— al frente del BCP como una designación incompatible con el interés público, y le atribuía haber permitido la concentración de cientos de miles de millones de guaraníes del Instituto de Previsión Social (IPS) en el banco intervenido, superando los límites legales. El IPS mantenía inversiones por 355 millones de dólares en Ueno y gestionaba el pago de pensiones de unos 32.000 jubilados.
Protestas en todo el país
La crisis desató protestas en todo el país y un clamor por la devolución de los fondos. Ante la magnitud del perjuicio, el gobierno promulgó una ley para agilizar la entrega de recursos a los depositantes a través del Fondo de Garantía de Depósitos, que cubre hasta 75 salarios mínimos por persona, aunque los tenedores de bonos del banco no están cubiertos. Carvallo renunció a la presidencia del BCP horas después de la intervención, y ocho directivos del Ueno Bank fueron detenidos.
En su mensaje de renuncia, Peña dijo que tomaba la decisión “pensando en la estabilidad del país, en la paz social y en la necesidad de preservar las instituciones democráticas”, y ofreció disculpas: “Quiero pedir disculpas al pueblo si en algún momento he fallado. Nunca fue mi intención defraudar la confianza”. La dimisión se produjo el mismo día en que la Cámara de Diputados debatía el juicio político en su contra, en una sesión extraordinaria convocada para tratar como único punto la acusación constitucional.



















