Escuchar este artículo
Audio en proceso de generación.

Washington.- El Departamento de Estado designó este jueves al Banco Internacional de Comercio S.A. (BICSA), banco estatal cubano, bajo la Orden Ejecutiva 14404. El motivo: haber prestado servicios financieros al iraní Karafarin Bank, sancionado desde 2020, al menos desde 2022.

La medida se anunció en coordinación con el Departamento del Tesoro en la Operación Economic Outcast contra redes financieras de Irán.

Washington insiste en que la isla opera como cabeza de playa para actores hostiles a menos de 100 millas de Florida.

El secretario de Estado, Marco Rubio, lo dijo sin rodeos: la administración Trump no tolerará que un Estado paria aloje operaciones militares, de inteligencia o terroristas extranjeras tan cerca del territorio
estadounidense.

EE.UU. sanciona al BICSA cubano por vínculos con Irán
Imagen de archivo. EFE/EPA/TIAGO PETINGA

BICSA ya estaba, en la práctica, vedado a personas bajo jurisdicción estadounidense por las Regulaciones de Control de Activos Cubanos; la designación de hoy eleva el riesgo para terceros y
refuerza el cerco sobre el sector financiero del régimen.

Según el comunicado de Rubio y el comunicado del Tesoro (sb0660), BICSA queda designado conforme a la Sección 2(a)(i)(A) de la E.O.14404 por operar en el sector de servicios financieros de la economía
cubana.

Karafarin Bank fue sancionado por el Tesoro en 2020 bajo la E.O. 13902. Los bienes de BICSA en Estados Unidos o en poder de personas estadounidenses quedan bloqueados. OFAC, en su FAQ 1276 del mismo 15 de octubre, aclara que personas extranjeras tienen hasta el 14 de noviembre de 2026 para liquidar o desinvertir transacciones con BICSA sin que Washington pretenda sancionarlas por ese wind-down; las personas bajo jurisdicción de EE.UU. siguen prohibidas de operar con el banco salvo autorización.

El régimen y sus defensores suelen responder que las sanciones castigan al pueblo y que la etiqueta de terrorismo es política. Críticos exteriores, como el ex canciller ecuatoriano Guillaume Long, han cuestionado en redes el marco de “terrorismo” aplicado a La Habana.

Washington responde con hechos concretos: servicios a un banco iraní ya designado y la doctrina de que Cuba no puede seguir siendo plataforma financiera para Teherán.

No es un gesto simbólico. Es otro eslabón —después de GAESA, GECOMEX y GEMAR— en la ofensiva bajo las órdenes 14404 y 14380 y el Memorándum de Seguridad Nacional 5.

Cada banco que se corta es menos oxígeno para el aparato de seguridad y menos puente hacia el dólar. Quien haga negocios con BICSA fuera de Estados Unidos ya tiene fecha en el calendario: 14 de noviembre. Después, el riesgo de sanciones secundarias deja de ser teórico.

Comparte esta noticia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *