
Régimen cubano exhibe blindado de fabricación nacional destinado a operaciones represivas
Por Yeison Derulo
La Habana.-El régimen cubano mostró un vehículo blindado durante un reportaje dedicado a los 45 años de los Boinas Rojas, una unidad militar vinculada a las operaciones de seguridad interna. Se trataría del modelo David, conocido extraoficialmente como “Iguana”, un blindado 4×4 de fabricación cubana diseñado para transportar tropas, patrullar y apoyar operaciones militares.
La aparición del vehículo vuelve a poner sobre la mesa las prioridades de una dictadura que presume de equipamiento represivo en un país donde la población enfrenta una crisis económica cada vez más profunda.
El “Iguana” cuenta con una carrocería de acero, superficies inclinadas, cristales protegidos por rejillas, ventanas pequeñas, escotilla superior y grandes neumáticos todoterreno. También incorpora focos, luces de emergencia y posibles sistemas de comunicación. Algunas variantes pueden incorporar una ametralladora soviética de 7,62 milímetros, aunque el ejemplar mostrado no presenta un arma visible. Debido al secretismo militar cubano, no existe una ficha técnica oficial que permita confirmar todas sus características.
Las estimaciones sitúan el costo de fabricación del blindado entre 60.000 y 120.000 dólares, con un valor aproximado de entre 100.000 y 150.000 dólares para una unidad completamente equipada. Su capacidad de transporte podría oscilar entre seis y diez efectivos, además del conductor y un comandante, según la configuración.
Son cifras estimadas, no precios oficiales confirmados. Aun así, el despliegue de estos vehículos revela el tipo de recursos que las autoridades pueden movilizar rápidamente ante posibles protestas o situaciones de tensión en las ciudades.
La dictadura cubana sigue demostrando que tiene dinero y recursos para reforzar sus aparatos de seguridad, aunque al pueblo le falten alimentos, medicinas, combustible y electricidad. Esa es la verdadera contradicción del castrismo: un gobierno que pide sacrificios y resistencia a los ciudadanos, al tiempo que exhibe blindados destinados a mantener el control interno.
¿Para qué necesita el régimen semejante maquinaria si asegura que cuenta con el respaldo del pueblo? La respuesta está en las calles, en las protestas reprimidas y en el miedo de quienes reclaman una vida digna.
La prioridad de estos dictadores no es resolver la miseria, es conservar el poder. Y ese “Iguana” viene a recordarnos que la revolución fallida sigue preparándose para enfrentar a sus propios ciudadanos.



















