
Dos proyectiles impactan un petrolero en el norte del Golfo Pérsico, fuera del estrecho de Ormuz
Redacción Deportiva
Dubai.- Un petrolero que navegaba con rumbo sureste fue alcanzado por dos proyectiles no identificados en el costado de babor a 72 millas náuticas (unos 133 kilómetros) al este de Ras Al Khafji, Arabia Saudita, en el extremo norte del Golfo Pérsico.
Según el aviso, toda la tripulación está localizada y no se reporta daño ambiental. La información procede del capitán del buque. UKMTO pidió a las embarcaciones transitar con precaución y reportar actividad sospechosa mientras las autoridades investigan. La referida agencia no identificó el buque, su bandera ni su armador.
En redes sociales, analistas vincularon el barco a un petrolero de registro británico por una detención súbita de su señal y una detección de fuego cercana, pero no había confirmación. Nadie ha reclamado la autoría del ataque.
En paralelo, la Armada de la Guardia Revolucionaria iraní aseguró que dos petroleros chocaron con minas en Ormuz por usar una ruta no autorizada, una afirmación que Teherán ha repetido en semanas recientes y que en este caso no tiene verificación independiente.
Las amenazas se salen de Ormuz
El incidente ocurre en el marco de la guerra entre Estados Unidos e Irán, iniciada a finales de febrero, que ha convertido las rutas petroleras del Golfo en zona de fuego. Según la agencia dpa, Irán ha bloqueado en gran medida el tránsito por el estrecho de Ormuz con amenazas y ataques a buques, mientras Washington bloquea puertos y costas iraníes para cortar sus ingresos por petróleo. Hasta ahora, los incidentes se concentraban en Ormuz y sus accesos, como el ataque con minas lapa contra el petrolero Louise 1 frente a Khasab, Omán, a finales de octubre.
El dato que importa es la geografía. Un ataque frente a la costa saudí, cerca de Kuwait, indica que la amenaza ya no se limita al cuello de botella de Ormuz y alcanza la zona de carga del norte del Golfo. Según el servicio de análisis Newsquawk, incidentes sin víctimas ni derrames suelen traducirse en alzas breves de los seguros de riesgo de guerra y los fletes, salvo que haya un segundo ataque o una atribución clara a un Estado o a sus aliados. El episodio llega a horas de las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre en Estados Unidos, con el costo de la guerra y el precio de la energía en el centro del debate.
La atribución, cuando llega en estos casos, suele tardar y venir disputada. Si se confirma un nuevo frente en el norte del Golfo, el bloqueo naval dejará de ser un asunto de Ormuz para convertirse en un problema de toda la región petrolera.



















