
Jefe de la Dirección de Seguridad Personal habría sido asaltado
Por Anette Espinosa
La Habana.- El general de división Emir Mesa Corona, jefe de la Dirección de Seguridad Personal, habría sido víctima de un asalto en plena vía pública de Centro Habana, según una información difundida en Facebook por el usuario Lemay Jiménez.
La versión sostiene que el funcionario fue interceptado después de realizar unas compras en dólares en la tienda Casalinda, ubicada en la céntrica esquina de Galiano y San Rafael, uno de los puntos más transitados de la capital cubana.
De acuerdo con el relato divulgado, varios individuos se habrían acercado al alto mando y, tras propinarle algunos golpes, le quitaron el reloj que llevaba puesto. El episodio habría terminado con el general sentado sobre el pavimento, mientras los presuntos delincuentes abandonaban rápidamente el sitio.
La escena, de ser cierta, resulta llamativa por producirse en una zona concurrida de La Habana y tener como supuesto afectado a un funcionario encargado precisamente de la protección de importantes figuras de la dirigencia cubana.
El caso ha provocado comentarios en redes sociales, principalmente por la posición que ocupa Mesa Corona dentro de las estructuras de seguridad del Estado. También llama la atención que el incidente, según esta versión, ocurriera después de una compra efectuada en una establecimiento que opera con moneda estadounidense, en medio de las conocidas dificultades económicas que atraviesa la población.
Sin embargo, hasta el momento no existen elementos públicos suficientes que permitan establecer con certeza cómo sucedieron los hechos, quiénes participaron o cuáles fueron las consecuencias para el funcionario.
La información original fue atribuida a Lemay Jiménez y no ha podido ser corroborada. Por ahora, el supuesto ataque permanece como una versión pendiente de confirmación, a la espera de que aparezcan nuevos testimonios, imágenes, declaraciones oficiales u otros elementos que permitan reconstruir lo ocurrido.
Mientras tanto, cualquier conclusión definitiva sobre el incidente debe tomarse con cautela.



















